Instruye al Niño

Instruye al Niño en su Camino

Escrito por: Sara Salazar

Muchos padres no tienen tiempo para enseñarles a sus hijos verdades acerca de ciertos temas que pueden afectar sus vidas profundamente. Hay algunos que sí lo hacen, pero de manera equivocada.

Como maestra de escuela secundaria me he dado cuenta de la necesidad que tienen los estudiantes de dirección en su vida. He tenido estudiantes que están tan confundidos en sus vidas que están tomando decisiones equivocadas por falta de instrucción en sus hogares. La biblia dice “instruye al niño en su camino para cuando fuere viejo no se aparte de el”.

El deber de los padres es instruir a sus hijos para que no vayan en sendas equivocadas.

A finales del año escolar pasado, Dios me dio la oportunidad de hablarles a mis estudiantes de temas que los inquietaban. Tuve el valor de aconsejarlos sobre temas que no están permitidos a los maestros. Temas como religión, aborto, y homosexualismo. El trabajo que les asigné fue de escoger un tema que los inquietara personalmente y que lo presentaran en clase dando su punto de vista. Los demás estudiantes iban a opinar y a comentar acerca del tema.

No me imaginé que los temas iban a ser tan profundos y controversiales, pero luego entendí el propósito de Dios. Increíblemente, habían estudiantes que creían en la teoría de la evolución, otros en la explosión en el espacio por la cual existimos todos. Otros estudiantes estaban de acuerdo con el aborto argumentando que es el cuerpo y la vida de la mujer y nadie tiene que entrometerse. ¡Me quedaba con la boca abierta cuando escuchaba lo que estos muchachos creían!

Al principio de las presentaciones les dije que yo no iba a dar mi opinión ni iba a hablar de religión ya que no me era permitido y el propósito de la asignatura era de hacerlos hablar en español a ellos. Ellos estuvieron de acurdo al principio pero siempre me pedían mi opinión y yo, como cristiana, no podía quedarme callada aunque trataba de hacerlo. Al dar mi opinión siempre terminaba citando la palabra de Dios.

Me di cuenta que estos chicos no tienen ningún conocimiento de lo que Dios decía al respecto. Las expresiones en sus rostros me dieron a conocer la sed que estos chicos tienen de oír la verdad- esa verdad que no han oído en sus casas por x razón.

Al final de las presentaciones me agradecieron y algunos me dijeron que les había gustado la oportunidad que yo les había dado de expresarse y de aclararles tantas dudas que tenían.

Le doy gracias a Dios por haberme dado el privilegio de abriles los ojos a ese grupo de estudiantes respecto a tantos temas importantes.

¿Están tus hijos confundidos? Abre la palabra de Dios y siéntate a hablar con ellos acerca de esos temas importantes antes que tomen decisiones que dañen su futuro.